La oportunidad de la distribución de mango Kent en EuropaGlobalider

La oportunidad de la distribución de mango Kent en Europa

La oportunidad de la distribución de mango Kent en Europa

En West Africa se producen mangos exquisitos. Globalider ha cerrado acuerdos con varios productores africanos para disponer la próxima temporada de la variedad Kent para su introducción en Europa, donde el consumo es creciente. El mango Kent tiene un perfil ovalado y forma regular, presentándose en piezas que varían desde los 400 hasta los 600 gramos. Su sabor se clasifica en la categoría de los mangos de dulzura intensa con ligeros toques de melocotón. La carne es de consistencia media, sin fibras y color anaranjado mandarina. En la fotografía, miembros del equipo Globalider en West Africa en una de las plantas acondicionadoras para la exportación.

El mango Kent es bajo en calorías y contiene cantidades muy saludables de fibra, vitaminas y minerales. Un mango proporciona alrededor de 130 calorías y 3,7 gramos de fibra dietética. La fruta del mango contiene vitaminas A, B-1, B-2, B-3, B-6, B-9, C, E y K y una amplia gama de minerales esenciales, incluyendo entre ellos calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, fósforo , potasio, selenio, sodio y zinc.

El árbol original era una planta del semillero Brooks, cuyo cultivo comenzó en septiembre de 1932 en la propiedad de Leith D. Kent en Coconut Grove, Florida. Esta variedad Kent fue al parecer un cruce entre “Brooks” y “Haden” según se ha descrito en análisis posteriores en 2005. El mango Kent tomó popularidad rápidamente en Florida gracias a su excelente sabor y la práctica ausencia de fibra.

El árbol de mango Kent presenta un porte vigoroso, con un dosel compacto y hábitos de crecimiento vertical, ofreciendo un nivel de productividad alto. En Florida esta planta es bastante popular. Al día de hoy el árbol original sigue existiendo en Coconut Grove, Florida.

El nombre mango fue dado a esta fruta por los portugueses (manga) cuando se aventuraron en la India allá por el 1575-85. Antes de eso, el mango se llamaba algo así como “mankay”. Los portugueses trajeron el mango con ellos a Brasil en el 1700 y desde allí su uso se extendió en todo el hemisferio occidental. En la convicción religiosa de aquellas culturas el mango era considerado como una bendición divina. Da por hecho que si tienes la ocasión de probar un bocado de estos exóticos mangos Kent te convertirás en un creyente instantáneo.

Los mangos en un punto óptimo de madurez tienen un aroma afrutado y dulce perceptible principalmente en sus extremos, y la carne debe ceder un poco cuando se aprieta suavemente. No se deben juzgar por el color. Aunque las frutas con tonos anaranjados y rojizos resulten más atractivas visualmente, hay que tener en cuenta que en el mango esto no es un síntoma de madurez.